
Somática prenatal y perinatal
Somática
La terapia somática es un enfoque suave y centrado en el cuerpo y sus sanaciónes, que reconoce la profunda conexión entre el cuerpo, la mente y el sistema nervioso. La palabra "somática" proviene del griego "soma", que significa "cuerpo". En lugar de centrarse únicamente en pensamientos o relatos sobre experiencias pasadas, la terapia somática trabaja directamente con las sensaciones, los impulsos y los patrones del cuerpo, donde a menudo se acumulan el estrés y el trauma.
Cuando estas experiencias son demasiado intensas, demasiado rápidas o ocurren sin el apoyo suficiente —especialmente en la infancia—, el sistema nervioso puede no procesarlas por completo. En cambio, el cuerpo almacena estas experiencias como patrones de estrés no resueltos, a menudo fuera de la conciencia.
Con el tiempo, estas primeras experiencias pueden influir en cómo nos sentimos, nos relacionamos y respondemos al mundo. Pueden manifestarse como ansiedad, tensión crónica, reactividad emocional, dificultad para establecer límites o una sensación general de nerviosismo o bloqueo emocional. La terapia somática ayuda suavemente al sistema nervioso a completar e integrar estas respuestas inconclusas.
Beneficios
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Ayuda a regular el sistema nervioso.
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Reduce la sensación de agobio, estrés, ansiedad y tensión física.
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Promueve una mayor confianza en tu cuerpo, así como una mayor sensación de seguridad y conexión con la tierra.
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Aumenta la conciencia corporal y la resiliencia emocional.
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Integra experiencias previas de nacimiento o de vida.
Este es un camino tranquilo de regreso a ti mismo, con apoyo, claridad y compasión.
Este trabajo puede ser especialmente significativo para:
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Alguien que se pregunta si su experiencia de parto todavía está afectando a su bebé o su camino como padres.
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Alguien preparándose para el parto
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Trabajadores del parto que presencian o experimentan trauma secundario
¿Qué ocurre en una sesión?
Las sesiones son lentas, colaborativas y se adaptan al ritmo de tu sistema nervioso. La seguridad es la base de este trabajo.
Durante una sesión, podemos:
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Disminuye el ritmo y prestar atención a las sensaciones físicas del momento presente.
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Observa cambios sutiles en la respiración, el tono muscular, la temperatura o la postura.
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Registra las zonas de tensión, activación o entumecimiento.
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Recursos de apoyo: sensaciones de seguridad, fortaleza o conexión con la tierra.
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Permita que el estrés y las emociones acumuladas se liberen de forma gradual y natural.
Nunca te mantenemos o empujamos a un espacio abrumador. En cambio, trabajamos con partes pequeñas y manejables para que tu sistema nervioso pueda estar tranquilo.
Al prestar atención a las sensaciones corporales, desarrollas la capacidad de reconocer, gestionar y transformar de forma segura el estrés acumulado. A medida que el sistema nervioso experimenta nuevos patrones de apoyo y regulación, puede reorganizarse para lograr una mayor resiliencia y bienestar.
La terapia somática consiste en apoyar tu
la capacidad natural del sistema nervioso para
sanar y volver al equilibrio.
En esencia, la terapia somática pre y perinatal respeta la sabiduría del cuerpo. Reconoce que la sanación no proviene de forzar el cambio, sino de crear las condiciones en las que el sistema se sienta lo suficientemente seguro como para liberar lo que se ha acumulado.
Mediante una atención cuidadosa, una presencia atenta y el respeto por el ritmo de tu cuerpo, este trabajo ofrece un camino compasivo hacia una regulación, conexión e integridad más profundas.
Tú siempre tienes el control, tanto durante tu sesión como en tu vida.


